El momento del cambio

15 10 2008

Pensar que Estados Unidos se encuentra en el momento de decidir entre dos políticos de la talla de Barack Obama y John McCain me da mucha envidia. Creo que por encima de la simpatía o la antipatía que tenemos a este país, hay que reconocer que en lo que a política se refiere nos van un paso por delante. Y no creo que sea sólo una cuestión de formas.

El 4 de noviembre será el día. Muchos estaremos pendientes porque parece que estas sean casi unas elecciones mundiales. Y espero que ese día sea el día del cambio. Seguramente Barack Obama tenga sus defectos, como todos. Seguramente para haber llegado hasta allí haya tenido que renunciar a algunas de sus convicciones, o quizás ha tenido que creerse algunas cosas en las que no creía, pero aún así es el primer síntoma de cambio en un país que me da la sensación que, en el fondo, es inmovilista.

Creo que Obama da algunas lecciones a todos, no sólo por ser el primer candidato de color sino por su mensaje de cambio y de esperanza. Ya está bien de discusiones estériles y riñas por temas menores. Me gustaría que la política fuera un poco más para los idealistas, para los que quieren tener ideas. Luego, la estructura de la Casa Blanca ya las convertirá en leyes, enmiendas y políticas concretas.

Sólo si estas elecciones han logrado ilusionar a alguien, habrán servido. Y la imagen de miles de personas en Berlín, y todas las imágenes de la euforia en EEUU… me dan que pensar.